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Boletín de la Papa - Vol. 1, No. 5
Diciembre 15, 1999
Para este numero les ofrecemos el articulo 'Produccion de
semilla de papa en America Latina' cuyo autor es el Dr. Fernando N. Ezeta,
representante regional para Latinoamerica y el Caribe del Centro
Internacional de la Papa - CIP.
Disfrute este ejemplar!
Jorge Luis Alonso G.
ARTICULO: PRODUCCION DE SEMILLA DE PAPA EN AMERICA LATINA
En las últimas dos décadas la producción de semilla de papa en
Latinoamérica ha experimentado notables avances gracias al desarrollo de
los métodos de multiplicación rápida utilizando secciones de tallo
enraizadas o plántulas in-vitro multiplicadas masivamente y en las técnicas
de eliminación de patógenos por medio del cultivo de meristemas y
termoterapia. Paralelamente se desarrollaron métodos serológicos y de
hibridación de ácidos nucleicos para la detección de patógenos,
especialmente de los virus y viroides que por su presencia sistémica en la
planta se difunden fácilmente por la multiplicación vegetativa. Esta
tecnología generada y difundida por el Centro Internacional de la Papa
(CIP) desplazó rápidamente los métodos tradicionales de multiplicación
clonal disminuyendo tiempo y costos para la obtención del material básico,
élite, inicial o fundamental como se denomina a los tubérculos-semilla que
los centros o estaciones experimentales entregan a los multiplicadores de
semilla.
Durante la década de los ochenta, los métodos de multiplicación rápida y de
detección de patógenos por serología se difundieron ampliamente en América
Latina mediante un intensivo programa de capacitación auspiciado por el
CIP. Se estima que desde 1972 hasta 1992 aproximadamente 2000
profesionales latinoamericanos recibieron capacitación general o
especializada en producción de semilla y disciplinas relacionadas a la
multiplicación y la sanidad. En este mismo período varios países tomaron
la decisión de reducir sus importaciones de semilla con la finalidad de
ahorrar divisas y otros no importadores decidieron mejorar la calidad de su
semilla. Ambas situaciones condicionaron la introducción y difusión de
estas tecnologías por los programas nacionales de papa de las
instituciones públicas y en muchos casos por el sector privado.
La gran diversidad de situaciones agroclimáticas y tecnológicas en las
cuales se ha introducido los métodos de multiplicación rápida en América
Latina ha resultado en un gran número de valiosas experiencias que han
contribuido a mejorar y adaptar las nuevas metodologías a las situaciones
particulares de cada país o región productora. Sin embargo, en algunos
casos persisten aún factores que limitan el uso extensivo de estas
tecnologías y en otros se ha sobredimensionado los programas de semilla de
tal manera que no guardan relación con la demanda y las necesidades reales
del país.
Este documento analiza en forma genérica las experiencias en producción de
semilla en América Latina y las limitaciones para la mayor difusión de las
tecnologías modernas de multiplicación rápida y control de sanidad.
También se presentan recomendaciones para mejorar los sistemas de
producción de semilla.
EL CONCEPTO DE CALIDAD DE SEMILLA
Para iniciar una discusión sobre el tema de semilla de papa se hace
indispensable definir previamente el concepto de calidad de semilla. Los
productores califican la semilla de mala o buena calidad según un conjunto
de criterios los cuales reciben diversos grados de importancia según
experiencias y necesidades individuales. Para muchos agricultores el
tamaño de la semilla es un criterio muy importante por su relación con el
costo unitario o por la exigencia de la siembra mecánica. Otros dan mucho
valor a la procedencia de la semilla identificando la calidad con la
localidad de producción. En algunos casos se considera la apariencia
externa del tubérculo, estado de conservación, brotamiento y presencia de
síntomas visuales de plagas y enfermedades. Ocasionalmente se recurre al
análisis de enfermedades virósicas por métodos serológicos. En realidad
todas estas observaciones son apreciaciones parciales de un concepto
integral de calidad que incluye dos grandes grupos de factores
relacionados a la fisiología y a la sanidad. Estos factores tienen intima
relación con las condiciones climáticas del lugar de producción, con el
proceso productivo mismo y con el manejo poscosecha de la semilla.
La relación entre el estado fisiológico y el potencial productivo es bien
conocida. La semilla producida en climas fríos exhibe una curva de
crecimiento mas amplia y un mayor potencial productivo que la semilla
producida en climas cálidos. El concepto de edad fisiológica fue
introducido para explicar este comportamiento diferencial de la semilla por
su grado de juvenilidad o envejecimiento fisiológico. Algunos otros
factores ambientales y de manejo de la producción y la poscosecha modifican
la edad fisiológica de la semilla y consecuentemente su precocidad y
productividad. Entre los factores que inducen al envejecimiento
fisiológico en la producción están el fotoperíodo de días cortos y la alta
temperatura, el déficit hídrico y la baja fertilización nitrogenada de las
plantas madre y principalmente la alta temperatura durante el
almacenamiento. Los tratamientos con hormonas y reguladores de crecimiento
también influyen sobre la edad fisiológica de la siguiente generación.
La sanidad también guarda estrecha relación con los factores climáticos y
ambientales de los centros de producción. Los mejores lugares para la
multiplicación son aquellos que por sus condiciones climáticas severas y
por su aislamiento de otros cultivos permiten producir semilla bajo la
mínima presión de infección de enfermedades transmitidas por diversos
vectores, de los cuales los mas conocidos son los áfidos. Estas
condiciones se consiguen en regiones de mayor latitud o por medio de la
altura en los países situados en los trópicos. En América Latina se
presentan ambas situaciones. Argentina y principalmente Chile presentan
condiciones excepcionales para la multiplicación de semilla en sus regiones
australes. Los países andinos recurren a las zonas altas para producir sus
semillas e igualmente sucede en varios países centroamericanos. En México
así como en Argentina se utilizan ambos recursos, es decir la altura y la
latitud.
Las óptimas condiciones climáticas deben ser complementadas con adecuadas
prácticas productivas y conveniente manejo poscosecha. La sanidad depende
también de las prácticas agronómicas, desde la selección del campo, de la
semilla, el descarte de plantas atípicas o con síntomas de enfermedades, el
control de plagas y enfermedades, durante el crecimiento; y la cosecha
oportuna y selección antes del almacenamiento en condiciones adecuadas.
BAJA TASA DE MULTIPLICACION EN CAMPO
Uno de los factores mas limitantes para la difusión de nuevas variedades
así como para la renovación de semilla de las variedades comerciales es la
baja tasa de multiplicación vegetativa de la papa. En América Latina la
tasa promedio de multiplicación en campo es de 1:5 fluctuando entre
extremos de 1:3 hasta 1:10 en las mejores condiciones. Sin embargo en
algunos países especializados en producción de semilla esta tasa está
próxima a 1:20. En los países andinos la práctica más frecuente es la
selección de los tubérculos grandes para el mercado de consumo y los
tubérculos medianos o pequeños para el mercado de semilla. Esta es una
práctica muy difundida aún entre los semilleristas especializados en las
primeras multiplicaciones de la semilla básica. De esta manera
aproximadamente el 50% de la producción se destina al mercado de consumo y
solo 50% continua el proceso de multiplicación. Lamentablemente esta
práctica permite que se pierda valioso material y contribuye a reducir
drásticamente la tasa de multiplicación.
EL MODELO BASICO DE MULTIPLICACION RAPIDA Y SUS INNOVACIONES
El modelo básico de multiplicación rápida consiste en la producción de
minitubérculos a partir de esquejes enraizados y transplantados a macetas o
almácigos con substrato esterilizado. Los esquejes generalmente son
tomados de plantas-madre libres de patógenos obtenidas por vía del cultivo
de meristemas previo tratamiento de termoterapia. La producción de
minitubérculos se hace en ambientes protegidos por malla antiáfido y el
producto recibe la denominación de semilla prebásica que, al ser
multiplicada en el campo, da origen a la primera generación de semilla
básica. Este modelo ha sufrido diversas modificaciones resultantes de
desarrollos tecnológicos o de la necesidad de ajustarlo a situaciones
particulares a cada centro de producción. Algunas de estas modificaciones
han contribuido a mejorar la calidad y eficiencia del modelo. Otras, sin
embargo, han aumentado el riesgo de contaminación o disminuido la
eficiencia productiva. La primera variación fue la utilización de
plántulas in-vitro en vez de esquejes enraizados para la producción de
minitubérculos. Esta innovación fue posible gracias al desarrollo de
metodologías de laboratorio que facilitaron la producción masiva de
plántulas a partir de secciones de tallo en medio de cultivo. La
juvenilidad del material in-vitro generalmente resulta en una alta
capacidad productiva de minitubérculos por unidad de superficie. Los
rendimientos se sitúan entre 300 y 800 tuberculillos por m2 pudiéndose
obtener hasta tres cosechas por año, sin embargo, la producción masiva de
plántulas in-vitro requiere de instalaciones apropiadas y de personal
calificado.
La eficiencia productiva en los invernaderos ha mejorado substancialmente
con el uso de equipos presurizados de riego, el control de temperaturas
medias, máximas y mínimas, fotoperiodo, luminosidad, fertilización y
sustratos adecuados. Se conoce un caso en que se ha instalado un sistema
de alta precisión con control de todos los factores ambientales,
enriquecimiento de CO2 y cosechas progresivas de los tuberculillos.
La ganancia en eficiencia se ha traducido en significativa reducción de
costos unitarios. En Latinoamérica los costos han fluctuado entre US $0.30
a 1.00 por unidad de tuberculo mayor de 5 gramos. Actualmente algunos
centros de producción reportan costos inferiores a US $0.30 por unidad. Un
reciente trabajo de investigacion en Cajamarca-Peru ha encontrado un costo
promedio de US $ 0.041 por unidad de tuberculo de semilla pre-basica en los
centros de investigacion y produccion de semilla del ambito en estudio en
la sierra norte del Peru. Sin embargo, estos costos extremadamente bajos
pueden estar sub estimando el componente de control de calidad y otros
costos fijos iniciales fuertemente subsidiados por el sector publico.
Otra modificación substancial al modelo ha sido el transplante directo al
campo de plántulas in-vitro. En este caso las plantas pasan por un período
de adaptación en ambientes protegidos de la radiación solar directa donde
son transplantadas en algún substrato que permite el desarrollo radicular y
aclimatación de la plántula antes del transplante definitivo al campo.
Este método ha sido probado en varios países pero la mayoría de ellos lo
han abandonado por las dificultades en el manejo de las plántulas, baja
tasa de sobrevivencia y alto costo entre otros.
OTROS METODOS DE MULTIPLICACION RAPIDA
La producción de microtubérculos in-vitro surgió como una alternativa a los
minitubérculos. La tuberización in-vitro ha sido ampliamente estudiada
siendo posible la producción de grandes cantidades en pequeños ambientes.
Sin embargo, las dificultades en el manejo, almacenamiento y brotación han
sido limitantes para el uso práctico de esta metodología. Los
microtubérculos son muy susceptibles a la deshidratación durante el
almacenamiento y son además difíciles de brotar aún utilizando substancias
químicas estimulantes.
En los últimos años se ha difundido en Perú, Ecuador y Bolivia la
metodología de enraizamiento de brotes o retoños. Este método consiste en
tomar brotes vigorosos de los tubérculos expuestos a luz difusa y
enraizados en algún substrato adecuado. Una vez enraizado, este material
es llevado directamente al campo donde su sobrevivencia es muy alta gracias
al vigor del material. Este método aumenta significativamente las tasas de
multiplicación de la categoría básica.
LOS SISTEMAS ARTESANALES
Tanto en los países andinos como en los no-andinos existen sistemas
artesanales de producción de semilla que abastecen gran parte de la
demanda. En los países andinos los sistemas artesanales abastecen mas del
95 % de las necesidades de semilla mientras que en los países no-andinos
donde la papa no es el cultivo tradicional los sistemas tecnificados tienen
mayor participación en el mercado de semillas.
La producción artesanal de semilla se fundamenta en el conocimiento
tradicional de que la calidad esta dada por las condiciones ambientales
adecuadas para la multiplicación de semilla. En algunos casos los
productores adicionalmente aplican selección positiva y descarte de las
plantas con síntomas de enfermedades de sus campos de producción. En este
sistema también se utiliza el descanso de terrenos y la rotación de
cultivos para recuperar la fertilidad de los suelos y disminuir la
incidencia de plagas. La calidad de semilla producida en el sistema
artesanal puede ser muy buena como lo demuestran muchos ensayos
comparativos con la semilla tecnificada. Muchos programas de semilla en
América Latina han adoptado el sistema tecnificado sin estudios previos de
factibilidad económica y desestimando la competitividad de los sistemas
artesanales. En la región andina es frecuente encontrar que los altos
costos del sistema tecnificado no pueden ser justificados por aumentos en
la producción motivando el desinterés de los productores por esta semilla y
su retorno al sistema artesanal.
DEBILIDADES EN LOS SISTEMAS DE PRODUCCION DE SEMILLA EN AMERICA LATINA
Aunque existen grandes diferencias entre los países latinoamericanos hay un
número de debilidades que aparecen en diferente grado de intensidad. A
continuación presentamos una lista de las más frecuentes.
RIESGOS DERIVADOS DE LA FALTA DE BUENOS SISTEMAS DE SEMILLA
El riesgo mas evidente e inmediato consiste en la diseminación de
enfermedades, principalmente aquellas sistémicas causadas por virus,
viroides, fitoplasmas y bacterias, por medio del movimiento descontrolado
de semillas dentro de un país. Este riesgo se extiende también a la
introducción de plagas y enfermedades exóticas desde países vecinos o aún
desde otro continente. El lamentable caso de la Polilla (Tecia solanivora)
que se está extendiendo en el continente es un dramático ejemplo del riesgo
que implica el movimiento de semilla sin las debidas precauciones y
controles fitosanitarios. Otro riesgo es la incapacidad de reaccionar con
rapidez y eficiencia a los cambios en la demanda inducidas por las
oportunidades en la industria y la exportación o nuevas condiciones
climáticas que requieren la difusión de variedades mejor adaptadas y
productivas, de mejor calidad y mas resistentes a plagas y enfermedades.
Por último está el riesgo de perder competitividad sea por la caída en la
productividad o por el aumento de los costos unitarios de producción.
RECOMENDACIONES
La primera recomendación consiste en reconocer que los sistemas tecnificado
y artesanal no son mutuamente exclusivos y que deben co-existir en armonía
beneficiándose mutuamente.
El rol del Estado debe ser definido como normativo, orientador, promotor y
supervisor evitando competir con el sector privado en la producción. Solo
se justificaría la intervención estatal en caso de que el sector privado no
muestre interés en la multiplicación de algunas variedades de poco valor
comercial pero con importancia estratégica.
La certificación de semilla no debe ser compulsoria sino mas bien un
mecanismo de control externo de calidad al cual acceden los productores
voluntariamente. El Estado debe fomentar la creación de empresas de
servicios que brinden asistencia técnica en producción de semilla y
certificación de calidad. Esto de ninguna manera debe limitar su capacidad
de normar y ordenar el sistema en salvaguarda de los intereses nacionales.
Debe promoverse la negociación directa entre los productores y los
consumidores de semilla. Esto disminuiría la participación de
intermediarios en la comercialización quienes por ser ajenos al proceso
productivo generalmente no se responsabilizan por la calidad del producto.
Las asociaciones de productores pueden jugar un rol importante en estas
transacciones. Otra medida que permite una comunicación mas fluida entre
la oferta y demanda y perfecciona el mercado son los sistemas de
información confiables y fácilmente accesibles a productores y
consumidores.
Se recomienda aumentar la eficiencia en todas las fases de la producción de
semilla con la finalidad de reducir el costo unitario. Esto puede requerir
mas que el aumento en la productividad, por ejemplo también es posible
corregir ineficiencias en la planificación, almacenamiento y
comercialización.
El valor de un sistema bien organizado de semilla no debe medirse
únicamente por las ganancias en producción, también hay que considerar
otros aspectos como la estabilidad de la producción, la disminución de
riesgos de diseminación de plagas y enfermedades y la capacidad de un país
para responder, por medio del mejoramiento genético y la biotecnología, a
las exigencias de mercados globalizados, cambios climáticos inducidos e
intensificación de la agricultura.
Fernando N. Ezeta es el representante regional para Latinoamerica y el
Caribe del Centro Internacional de la Papa - CIP, con sede en Lima, Perú.
(f.ezeta@cgiar.org)
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